La Clave Para Gira Despedida

El gran misterio de la historia de la humanidad

La persona situada a la melancolía (no el melancólico, pues esto significa ya el estado, y no simplemente la disposición al estado), da a todo que lo toca, el gran significado, encuentra en todas partes los motivos para los recelos y presta la atención ante todo a las dificultades. Él prometerá con trabajo, pues puede cumplirlo, pero duda, si en el estado él cumplirlo. Y todo esto a él se explica no por las causas morales (pues va aquí el habla sobre los motivos sensuales), y que opuesto le lleva el disgusto, y precisamente por eso él se hace preocupado, incrédulo, completo de las dudas, y por esto y a la alegría. Además, cuando este estado de ánimo se hace habitual, contrapone al estado de ánimo, que es más grande en realidad al sanguíneo, por la medida extrema por el impulso, pues el que debe pasar sin la alegría, deseará poco probable a su otro.

I.P.Pavlovym distinguido de la propiedad de los procesos nerviosos forma los ciertos sistemas, las combinaciones, que según su opinión, forman el tipo así llamado del sistema nervioso, o el tipo de la actividad superior nerviosa. Él se forma del conjunto característico para los individuos separados de las propiedades básicas del sistema nervioso - la fuerza, el equilibrio y la movilidad de los procesos, distinguiendo los tipos fuertes y débiles. A la razón ulterior de la división sirve el equilibrio de los procesos nerviosos, pero sólo para los fuertes tipos, que comparten en equilibrado y desequilibrado, además el tipo desequilibrado es caracterizado por la predominancia de la excitación sobre el frenaje. Los fuertes tipos equilibrados comparten en móvil e inerte, cuando la razón de la división es la movilidad de los procesos nerviosos.

La flema como la debilidad es una inclinación por la inactividad, la falta de deseo de cogerse justamente, aunque los impulsos a esto muy fuerte. La insensibilidad a los impulsos representa la inutilidad contenta, y sus inclinaciones son dirigidas solamente a la saturación y el sueño.

El temperamento - la cualidad de la persona que se ha formado en la experiencia personal de la persona en base a su condicionalidad genética como el sistema nervioso y en parte considerable que determina estilo de su actividad. El temperamento se refiere a biológicamente condicionado las personas. Distinguen cuatro básicos como el temperamento: el sanguíneo, el colérico, el hombre flemático y el melancólico.

La fuerza de la excitación refleja la capacidad de trabajo de la jaula nerviosa. Se manifiesta en la resistencia funcional, e.d. en la capacidad de sostener largo o de corta duración, pero una fuerte excitación, sin pasar además en el estado opuesto del frenaje.

Las propiedades del temperamento, por ejemplo, la socialización de la necesidad alimenticia, el amor a las compañías y las efusiones amistosas, la tolerancia y la ausencia de la compasión, no son posible contar las propiedades hereditarias del mismo orden, así como la complexión. Se sabe que tales propiedades, surgiendo en base a determinado de los rasgos del individuo, se forman bajo el influjo de la educación y el ambiente público.

La flema como la fuerza es una capacidad de ponerse en marcha y no es fácil y no rápidamente, pero por mucho tiempo. Aquel, a quien en la sangre la buena dosis de la flema, se calienta despacio, pero guarda mucho tiempo calor. Él no llega fácilmente a la ira, y se conmueve primero, si lo sigue enfadarse.

La fuerza del frenaje es comprendida como la capacidad de trabajo funcional del sistema nervioso a la realización del frenaje y se manifiesta en la capacidad de la formación de las reacciones distintas de freno condicionales, tales, como el apagamiento y.

A los temperamentos de los sentimientos Kant ha adjuntado: sanguíneo y su contraste - melancólico. Primero tiene el rasgo que a la sensación resulta una fuerte influencia rápida y, pero la sensación penentra no profundamente (no es largo); en el segundo temperamento la sensación es menos brillante, pero echa las raíces profundas. En esto debe notar la distinción de los temperamentos de los sentimientos, y en no la disposición a la alegría o la tristeza.